La ciudad de Córdoba se distingue por su amplia variedad gastronómica, entre las que se destaca su oferta por las cafeterías de especialidad. Ubicadas principalmente en Nueva Córdoba y Ciudad Universitaria, las tiendas de café se han vuelto parte de la cultura cordobesa.
El café puede ser de diferente orígen: colombiano, peruano, brasilero o «lo que tengan al momento de renovar stock», nos cuenta el encargado de una de las cafeterías más concurridas de la ciudad.
«El café de especialidad se lo denomina de esa forma por la cadena de valor», explica. «Cuenta con un proceso muy cuidado desde que se produce hasta que llega a la taza. Del proceso forman parte muchas personas: productores, tostadores, vendedores y baristas, entre otros.»
«Al momento de prepararlo, tenemos nuestros métodos, como la temperatura. Este tipo de café debe ser preparado entre los 30º y 40º, pero hay que tener en cuenta el público porque suelen sentir que está muy frío. Es por eso que lo llevamos a unos 60º o 65º, para adecuarlo a la forma de consumo en Argentina.»
¿Cuál es la diferencia entre el café tostado y el torrado?
El café tostado pasa por un proceso en el cual los granos de café pasan por una máquina tostadora que los “cocina” hasta lograr la tradicional coloración oscura que vemos en las confiterías o cuando lo compramos en paquete.
En cambio, el café torrado se usan los peores granos y se produce cuando al momento del tostado se le agrega aproximadamente un 15% de azúcar al café.